Arquitectura de keywords y entidades
Investigación de lo que tu mercado busca y de cómo lo nombra. No solo palabras clave: también las entidades y los temas con los que querés que tu marca quede asociada.
Que te encuentren en Google y que te citen las IA. Contenido construido para las tres formas en que hoy se busca: buscadores, motores generativos y respuestas directas.
Durante veinte años el juego fue uno: posicionar en Google. Hoy son tres. La gente sigue buscando en Google, pero también le pregunta a ChatGPT, compara en Perplexity y se queda con el resumen que le arma el AI Overview sin entrar a ninguna web.
Cada uno de esos motores elige qué mostrar con criterios distintos. El SEO clásico pelea por el clic, el GEO pelea por la mención y el AEO pelea por ser la respuesta. Trabajamos los tres a la vez, porque el contenido que gana en uno rara vez es el mismo que gana en los otros.
Investigación de lo que tu mercado busca y de cómo lo nombra. No solo palabras clave: también las entidades y los temas con los que querés que tu marca quede asociada.
Indexación, velocidad, estructura, enlazado interno y todo lo que impide que el contenido rinda. Un informe con prioridades, no una lista de 300 avisos.
Guías largas y definitivas sobre tus temas clave, rodeadas de artículos satélite que las alimentan. Es la estructura que concentra autoridad y la que las IA leen mejor.
Schema, FAQ, breadcrumbs y ficha de organización completa, más el archivo de contexto para asistentes de IA. Que los buscadores y los modelos entiendan qué sos sin tener que adivinarlo.
Contenido escrito para ser citado: definiciones claras, respuestas autocontenidas, datos verificables y formato que la IA pueda extraer sin ambigüedad.
Enlazado estratégico entre blog, servicios y casos, más consecución de menciones y enlaces en sitios que a tu sector le importan.
Seguimiento de si ChatGPT, Perplexity y los AI Overviews te mencionan cuando alguien pregunta por tu categoría, y de cómo evoluciona esa presencia mes a mes.
Dónde estás hoy en buscadores y qué dicen las IA cuando les preguntan por tu categoría. Sin ese punto de partida, cualquier mejora es una opinión.
Definimos los núcleos temáticos que te conviene dominar y el mapa de contenidos que los cubre. Qué escribir, en qué orden y por qué.
Escribimos para que lo lea una persona y lo entienda una máquina. Estructura, semántica y datos que sostengan cada afirmación.
Publicación, enlazado interno y trabajo de menciones externas para que el contenido acumule señales de autoridad.
Posiciones, tráfico, conversiones y menciones en IA. Lo que rinde se profundiza y lo que no, se corrige.
Donde el comprador investiga durante meses antes de hablar con ventas, y quien aparece en esa investigación se lleva la reunión.
Empresas sólidas que, cuando le preguntás a ChatGPT por su categoría, no aparecen por ningún lado mientras sus competidores sí.
Los que publican hace años sin que el tráfico crezca, porque falta arquitectura, no volumen.
Primera conversación sin compromiso.